Procedimientos de Acceso Vascular

¿Qué es un Procedimiento de Acceso Vascular?

Se trata de un procedimiento que se lleva a cabo en pacientes que necesitan un acceso IV durante un tiempo prolongado, al menos 10 días, tales como, quimioterapia y antibioterapia.

Se coloca un catéter en una vena del brazo, cuello o en el tórax que les permite recibir los tratamientos, en la mayoría de las ocasiones, de forma indolora. Además el acceso a un gran vaso, en el caso de los accesos centrales, les evita el sufrimiento de pinchazos repetidos en vasos periféricos.

 

¿Cuáles son las utilidades de estos procedimientos?

  • Administrar tratamiento. Evitar daños en piel y tejidos adyacentes por extravasación de material tóxico fuera de la vena en los accesos periféricos. Monitorizar la presión venosa central y la función cardiaca.
  • Implantación de dispositivos subcutáneos para la administración de quimioterapia periódicamente.
  • Nutrición parenteral.
  • Catéter de hemodiálisis.
  • Acceso para transfusiones.

 

¿Cómo debo prepararme para el procedimiento?

Recibirá instrucciones del radiólogo intervencionista un día antes del procedimiento.
No comerá ni beberá varias horas antes del procedimiento.
Alguien le acompañará.

 

¿Cómo es el equipo?

En contraste con la vía standard IV, los accesos centrales son menos susceptibles a la infección y provocan una reacción tisular adyacente que les permite anclarse en su lugar.

El radiólogo, generalmente utiliza fluoroscopia o ultrasonidos para guiarse en la implantación del catéter.

 

¿Cómo es el procedimiento?

Existen varios tipos:

  • El catéter que se coloca periféricamente, en el miembro superior, de pocos cms, relativamente duradero y que no está preparado para la administración de sustancias irritantes. El enfermero lo puede colocar sin necesidad de guía.
  • El catéter central que se coloca desde acceso periférico. Se utiliza temporalmente, lo coloca el médico bajo control fluoroscópico o con ultrasonidos.
  • El catéter tunelizado. Es un catéter permanente tipo HICKMAN, BROVIAC o GROSHONG. Se insertan en la vena yugular interna o en la subclavia, tunelizado desde un punto en la pared del tórax. Se utiliza en pacientes que necesitan el catéter durante un largo período de tiempo. Se pueden infectar en el 10-15% de los casos.
  • Reservorio subcutáneo con cubierta de silicona que permite ser pinchado con una aguja especial, conectado a acceso venoso central. Se utiliza para la administración de tratamientos prolongados, tales como quimioterapia. El inconveniente es el de tener que ser pinchado con frecuencia, aunque las molestias disminuyen con el tiempo.

 

¿Cómo se lleva a cabo el procedimiento?

Depende del tipo de intervención. No obstante, siempre bajo control fluoroscópico o con ultrasonidos, en la sala adecuada y con anestesia local y en ocasiones con sedación.

El catéter central sólo requiere una incisión sobre la región de la subclavia o vena cava superior, mientras que el catéter tunelizado requiere dos incisiones.

Tras la colocación del catéter se hará una radiografía de tórax de control.

 

¿Qué experimentaré durante el procedimiento?

La anestesia local tardará en hacer su efecto y estará tumbado. Durante el procedimiento, notará presión en el brazo y ciertas molestias en el momento de la tunelización.

Durará aproximadamente unos 30-45 minutos.

Una vez en casa, prestará especial atención en el lavado de la zona. Se recomienda utilizar peróxido o alguna sustancia que contenga ATB.

El médico y la enfermera responderán a sus cuestiones, es importante que les llame en caso de fiebre, dolor o cambios en la región de inserción del catéter.

 

¿Quién interpreta los resultados?

El radiólogo intervencionista se asegura de la correcta posición del catéter y emite un informe que detalla la intervención.

 

Beneficios y riesgos

Beneficios:

  • El acceso vascular, es una solución muy útil en pacientes que, por cualquier razón, necesitan un acceso venoso repetido durante un largo período de tiempo.
  • El acceso vascular constituye una vía para la administración de tratamientos como quimioterapia, y otras sustancias que son irritantes para la pared de la vena
  • Se debe usar inmediatamente después de su colocación. Se pueden usar durante más de un año y se quitan fácilmente cuando ya no son necesarios.
  • Su utilización para hemodiálisis.

Riesgos:

  • Infección retardada: de la piel o su diseminación hematógena. Se deben extremar las medidas higiénicas.
  • Rotura del catéter.
  • Dislocación accidental del catéter. Sobre todo en los tunelizados. Si esto ocurre, se debe presionar con fuerza y consultar inmediatamente con el médico.
  • Aire en el catéter: Emergencia que se manifiesta con fuerte dolor en tórax. Este problema se puede evitar camplando el catéter antes y después de insertar la jeringa y asegurarse de que lleva su cierre en correcta posición. Si ocurre, tumbarse hacia la izquierda, camplar el catéter y llamar al 9-1-1.
  • Oclusión del catéter: Cualquier tipo puede obstruirse y cerrarse. Se puede evitar si se siguen adecuadamente los pasos. Una vez ocurrido, se puede inyectar medicación , aunque en ocasiones en necesario el recambio del catéter.
  • Oclusión venosa: Llamar al médico inmediatamente. Se puede administrar tratamiento fibrinolítico o retirar el catéter.

 

¿Cuáles son las limitaciones del procedimiento?

Al ser una intervención invasiva siempre existe el riesgo de infección.


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