Apartados Importantes

ANGIOGRAFÍA

< Volver al Inicio
Print Friendly, PDF & Email

La angiografía es un procedimiento especial que utiliza rayos X y que obtiene imágenes (angiogramas) de los vasos sanguíneos.

Se trata de un sistema rotacional con el que se obtienen múltiples imágenes en numerosas proyecciones con distintos grados de oblicuidad.

Una vez adquiridas las imágenes, se pueden transferir a la estación de trabajo, donde se elaboran las reconstrucciones tridimensionales.

Posteriormente, la información se envía al angiógrafo, que automáticamente se coloca en la posición óptima requerida para iniciar la intervención.

Es especialmente útil para el tratamiento de aneurismas intracraneales, así como de lesiones estenóticas arteriales (estrecheces de los vasos), ya que con este sistema se pueden evaluar desde cualquier proyección.

¿Cuándo está indicada?

Permite medir el flujo y la presión sanguínea de cavidades cardíacas, así como determinar si las arterias coronarias están obstruidas.

El radiólogo, ayudado por un equipo de enfermería especializado, visualiza en una pantalla especial de televisión de rayos X el transcurrir del catéter por los vasos y, cuando llega al área de interés, inyecta a través de este catéter, productos de contraste, que contienen yodo, de manera que consigue claramente delimitar los vasos y conseguir una imagen muy clara de los vasos.

En determinados casos, puede seleccionarse otra vía de acceso al torrente sanguíneo.

Indicaciones más frecuentes de esta prueba:

  • Aneurismas arteriales.
  • Angina de pecho.
  • Infarto agudo de miocardio.

Cómo se realiza

Le tomarán las constantes vitales (ritmo cardiaco y tensión arterial) periódicamente.

Se le tomará el pulso en el pie, se rasurará la zona inguinal, se limpiará con yodo y se cubrirá la zona con paños estériles.

Se le administrará medicación relajante y analgosedación (tipo de anestesia que lo mantendrá adormilado pero consciente y capaz de hablar durante todo el procedimiento)

El radiólogo anestesiará localmente la zona de punción con anestesia local y procederá a la localización y punción del punto de entrada vascular. Notará presión sobre la zona. De la misma manera que no somos conscientes de nuestra circulación, no la sentimos, tampoco se tiene conciencia de la presencia de un catéter dentro de la arteria o de la vena.

Sólo cuando se inyecta el contraste se sentirá calor o quemazón que desaparecerá en segundos. Simultáneamente el radiólogo le dará instrucciones sobre la respiración mientras realiza las radiografías.

Una vez obtenida la información necesaria, el doctor retirará el catéter y aplicará presión sobre el punto de punción durante 10-20 minutos, que se reforzará con un vendaje.

Ocasionalmente se pueden producir efectos secundarios indeseables de carácter leve (dolor, malestar) y excepcionalmente pueden ser graves (sangrado masivo, shock, etc.). Consulte y haga saber si tiene náuseas, malestar, dolor de cabeza, sensación de frialdad, acorchamiento de pies o hinchazón o calor en la zona de punción.

Los contrastes yodados, en alguna ocasión, pueden provocar reacciones de tipo alérgico, que en su mayoría son banales (náuseas, erupciones cutáneas, etc.) y excepcionalmente pueden ser graves (caídas de tensión, edema de glotis, etc.). Si usted padece alergias o ha tenido reacciones adversas a los contrastes con anterioridad, deberá comunicárnoslo previamente.

Para reducir en lo posible la incidencia de estas complicaciones, es necesario que siga atentamente las indicaciones del personal sanitario que realiza la prueba.

  • Esperará 6-8 horas en la sala de recuperación manteniendo la extremidad recta. Deberá solicitar ayuda si necesita cambiar de postura.
  • Repondrá líquidos, puesto que el contraste hace orinar mucho.
  • Le revisarán las constantes vitales, el punto de punción y los pulsos pedios (de los pies) periódicamente.